Lugares de pesca de la costa este

Aqui te va una pequeña reseña de lugares donde se puede pescar y lo que.

Canelones

En El Pinar se pueden encontrar burriquetas y roncaderas en la playa,y bastante pejerrey en el arroyo. Junto a la boca del Aº Pando las corvinas negras son visita frecuente, y con suerte puede asomar

alguna. En la vecina Neptunia, las posibilidades son similares.

Pinamar, Salinas, Marindia y el Fortín de Santa Rosa, son playas sin rocas, lo que limita la pesca normal a roncaderas,burriquetas y pámpanos. En Marindia las condiciones son un poco mejores, sobre todo para el pique de burriquetas.

En Villa Argentina hay espigones donde buscar burriquetas y pejerreyes. De noche pueden aparecer sorpresas. Atlántida, en cambio, es el primer gran pesquero camino al Este. Salen burriquetas en las piedras del extremo de la Playa Mansa, corvinas y pejerreyes en Los Banquitos, corvina negra en la playa que está al este de ese clásico punto, y también algún lenguado entre las piedras. En la isla también es factible pinchar brótolas.

La playa de Parque del Plata junto a la desembocadura del Aº Solís Chico, es un buen lugar para buscar burriquetas de las grandes. A veces pintan chuchos y hasta alguna corvina. En el arroyo si las motos de agua lo permiten se puede tantear el pejerrey y la lisa, en caso que se anime a entrarle a una pesca complicada. También del lado de La Floresta se pesca en el Solís Chico. Y en los espigones de la playa de ese tradicional balneario, sale muy buen pejerrey en invierno.

En verano, las burriquetas salvan la plata.

En Costa Azul, junto al límite con Bello Horizonte, está Los Corralitos, uno de los mejores pesqueros de la Costa de Oro. Las corvinas suelen ser frecuentes allí, aunque en general hay que tirar lejos. También se dan buenas burriquetas, pejerreyes y roncaderones.

Lo único malo es que, cuando hay pique, hay que sacar número para tirar… En ese caso, o si ama la soledad, córrase para Bello Horizonte. Pescará menos, pero seguramente va a estar más tranquilo.

En Guazuvirá estar solo no es un problema: nunca le va a faltar lugar para hacer su lance. Sobra playa, pero no pique. Salen burriquetas,roncaderas, algún pejerrey… y no mucho más.

San Luis es otro de los puntos buenos de la Costa de Oro. Sus pejerreyes invernales tienen fama, hay burriquetas y salen algunas corvinas en su punta rocosa.

En el fondo arenoso de la playa de Los Titanes, las roncaderas y las burriquetas son habituales visitantes. La Tuna está junto al balneario anterior, pero el límite este de su playa es un roquedal bajo que comparte a su vez con Araminda, y que da buenos pejerreyes y burriquetas, además de alguna corvina que se está arrimando cada vez más.Araminda pelea contra cualquiera el cetro de mejor pesquero de la Costa de Oro: en su playa Mansa, hay pejerreyes y burriquetas.

En el roquedal del este Los Lobitos habitan las corvinas, pejerreyes abundantes (aún en verano) sargos, lenguados y lisas. En la playa inmediata (la Brava) salen muchas corvinas, fundamentalmente de noche y tirando largo. También hay burriquetas, roncaderas, roncaderones y pámpanos.Santa Lucía del Este es otro muy buen punto para llevar caña. Hay pejerrreyes, burriquetas y corvina, sobre todo en su pesquero top llamado también “Los Corralitos”. Precisamente allí, tirando corto y encarnando con cangrejo blando, se capturan buenas tamberas (juvenil de la corvina negra). Cuchilla Alta tiene un roquedal más prometedor que efectivo. En verano se dan algunas burriquetas y pejerreyes, pero no aspiren a mucha corvina: son escasas. En Santa Ana, algunos pozos de su playa permiten mejor oportunidad para la corvina. Además, es común que salgan burriquetas.En Balneario Argentino habrá muy pocas casas… pero muy buena pesca. La playa conocida como Las Tosquitas, es un rendidor pesquero de corvinas porque, aunque no se ven, abajo hay rocas con abundante mejillón. También se dan buenas burriquetas. En Jaureguiberry lo mejor del balneario es la pesca sobre el Aº Solís Grande,cerca de su corrida desembocadura. Hay buen pejerrey, y es posible pinchar lenguados haciendo spinning con carnada natural (majuga) bien contra el fondo. También puede entrar al arroyo la corvina negra.

Maldonado

Solís es otro lindo lugar para darle al anzuelo. En el Solís Grande, las posibilidades son las mismas que en Jaureguiberry. En el mar, hay un roquedal con un viejo muelle de pesca semiderruido que abre el camino a las corvinas y las brótolas, y también da pejerreyes cerca, a la currica o en flor. A sus costados, las burriquetas son fija. Bella Vista es una playa rendidora, que en invierno ofrece buenos pejerreyes y en verano, buscando el fondo duro en la distancia, ofrece alternativa de corvinas. Las Flores da burriquetas y alguna sorpresa, sobre todo buscando fondo de cantos rodados. Playa Verde ofrece al pescador similares chances que Bella Vista y Las Flores, pero también suele aparecer alguna corvina (pescarla, es cosa suya). Playa Hermosa no es precisamente un pesquero afamado, pero en su extremo del este comparte un roquedal con Playa Grande donde hay pejerrey todo el año, y alguna corvina.

Piriápolis tiene un entorno pesquero amplio, con muchas chances. Burriqueta en la playa, pejerreyes y sargos en los roquedales, y también corvinas, sobre todo el Punta Fría. En el puerto antes se sacaban pescadillas y brótolas; ahora habrá que ver qué pasa después de la remodelación y el avión de Buquebus…

El pintoresco roquedal de Punta Colorada es muy buen pesquero. En las piedras altas del oeste, de noche y tirando largo, asoman las brótolas y a veces las pescadillas. Tanto los pejerreyes como los

sargos andan por todo el roquedal, esperando sus anzuelos. A las rocas altas, como La Batidora, también llegan las corvinas. Punta Ballena quizá sea el pesquero más famoso de la costa uruguaya: hay de todo… sabiendo dónde, cuándo y cómo buscarlo. Desde las rocas altas del oeste salen pescadillas, brótolas, corvinas, cazones, congrios, chuchos, sargos, y hasta a veces algún tiburoncito. Las rocas del este son mejores para la corvina y, por supuesto, el pejerrey y el burel andan por toda la zona. A por ellos.

Rocha

José Ignacio es otro punto alto para tentar el anzuelo. Salen corvinas negras en la playa del oeste del cabo, y en las rocas hay sargos y pejerreyes, y también arriman las corvinas blancas. Además, hay profundidad cercana como para soñar con piques inusuales. Anímese. Dicen que el entorno del Cabo Santa María, en La Paloma, es la séptima zona en calidad de pesca del planeta. De costa, el roquedal

es excelente para sargos y pejerreyes. La playa de La Balconada, de aguas profundas, permite capturar pescadillas y brótolas. En el puerto se pueden dar también estas dos especies, además de corvinas y pejerreyes. Y si no tiene suerte, siempre tiene a mano algún puestito como para no volver a casa con las manos (y el estómago) vacío. En La Aguada y Costa Azul, son mejores las burriquetas. El roquedal de La Pedrera es muy indicado para corvinas, pero también salen sargos y pejerreyes. En Cabo Polonio hay corvinas, grandes sargos y buenos pejerreyes como chance entre las piedras. En la playa del este también salen corvinas negras, cazones, y hasta algún tiburón de los chicos. Junto a la desembocadura del arroyo Valizas, los cazones son fija. También hay lenguados y corvinas en la cercana Punta del Diablo. El pejerrey es otra chance a tener en cuenta en este entorno rochano. En Aguas Dulces, los cazones son lo más firme de la playa, así como las burriquetas. Unos dos kilómetros al oeste de este punto, salen “burras” enormes y también aparecen tamberas grandes y chuchos. En La Esmeralda, las posibilidades son similares. En Punta del Diablo, en el roquedal de la punta salen corvinas y tamberas. También hay cazones y alguna “criolla” (juvenil de corvina negra más grande que la tambera). El sargo y el pejerrey son muy habituales de esas piedras. En Santa Teresa, además de toda esa misma fauna ictícola que en Punta del Diablo, las corvinas blancas pueden abundar entre las piedras. En La Coronilla se dan las corvinas, burriquetas, cazones… y alguna sorpresa mayor que en este balneario deja de ser sorpresa. Más hacia la Barra del Chuy, hay burriquetas, lisas, a veces algunos

mochuelos. Y por su condición de área oceánica, es posible esperar en esta zona otras presencias capaces de brindar emociones subidas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>